Mi amiga aparece en pijama y me tumba en el suelo junto a la ventana. Dice que le da igual que alguien la vea desde la calle, se sube encima y empieza a frotarse sin quitarse lo de arriba.
La luz de la tarde entra de lleno y se ve todo, hasta las manos de ella marcando mi cintura. Ninguna cierra la cortina, que para eso es un hentai waifu, y cortan con las dos todavía en el suelo.
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