Él está en el servicio con la verga en la mano cuando la puerta se abre y entra la tía tetona. Se quedan los dos quietos, él sin bajar la mano y ella sin salir.
Nadie dice nada en varios segundos. Ella baja la mirada y vuelve a subir, como decidiendo qué hacer. Es de esas hentai chicas que no se van después de ver algo así. La escena sigue con los dos ahí parados.
También te puede gustar:








