Las porristas se quedan solas en el vestidor después del entrenamiento y una se arrodilla con la verga enfrente sin pensarlo dos veces. La de pelo azul levanta la falda y no trae nada abajo.
Se dan vuelta sobre la banca de madera y siguen ahí mismo, con el uniforme tirado en el piso. Es un hentai waifu en 3D donde el vestidor se escucha vacío, solo golpes contra la banca y alguna risa al final.
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