Una tía de anime llega al hotel con un desconocido y ni se sientan a hablar. Se quita la ropa, enseña las melones y él se las agarra antes de tumbarla en la cama.
Follan con los zapatos puestos y las cortinas abiertas, no les importa nada, ni miran la puerta. Al terminar ella se queda un rato mirando el techo, todavía sin hablar.
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